|
Taller de análisis de proyectos cinematográficos 2007 Colón. Entre Ríos, del 23 al 29 de Noviembre de 2007
Organizado por la Fundación TyPA en asociación con FIA, Fundación para la Investigación Audiovisual
El programa también contó con apoyo de las embajadas de Brasil y Colombia en Argentina y la Dirección Nacional de Cinematografía de Colombia y la colaboración del Goethe Institut. Días de sol, diálogos sin fin, presentaciones, críticas, crisis y nuevas presentaciones del film a realizar. En suma, un nuevo taller de realizadores de Iberoamérica que cumplió con las expectativas de los doce participantes. Ellos tuvieron la oportunidad de debatir a fondo sus tratamientos con los tutores mexicanos Gustavo Montiel y María Novaro y con la experimentada productora argentina Lita Stantic. Andrés Di Tella condujo los debates colectivos en los que participaron activamente el resto de los realizadores como así también la representante de Hubert Bals Fund, y vicepresidente de TyPA, Ilse Hughan. Lourdes Rubio, representante de FIA – Fundación para la Investigación Audiovisual – contribuyó con sus opiniones desde la óptica europea. Esta fundación española ofreció asociarse a TyPA y contribuir al apoyo de los sucesivos talleres, que alcanzarán su edición número 15 el año próximo. Los proyectos de opera prima que presentaron los argentinos Iván Fund, que invoca el desamparo en distintas condiciones sociales (Los labios), Javier Garrido con su extraño aunque creíble mundo de encierro (Arriba Villegas!), Clara Picasso que opta por las paródicas y secretas relaciones en un hotel lujoso (El Pasante) y Rubén Plataneo con la problematización de las relaciones en un trabajo al que acuden más y más adolescentes argentinos (Yo me llamo…historias de call centers), fueron tan diversos como sus respectivas formaciones y experiencia en el medio. La sucesiva reelaboración de la línea argumental y expositiva que provocó el taller, hizo que todos los tratamientos, y especialmente el de Javier Garrido, puliesen los conceptos esenciales a transmitir con la película y se aproximasen más sólidamente a su etapa de filmación. El Brasil estuvo representado por Julia Murat con un proyecto connotado con los saberes y fantasías de ese país: Que os velhos mortos cedam lugar aos novos mortos. El chileno, aunque también palestino y californiano, Niles Atallah, sorprendió con su proyecto Lucía. Una historia que vincula la jornada del entierro del dictador Pinochet con el dramatizado pasado reciente de Chile. Una estética y una forma narrativa delicada y muy original para aproximarse a un tema político que no por gozar de mucha difusión es comprendido de un modo sensible e integral. Como en años anteriores, el acuerdo de colaboración con la Fundación Cinergia de Costa Rica nos facilitó invitar a un realizador centroamericano. Este año contamos con la participación de la cineasta de Honduras Katia Lara, con Si Dios fuera negro, un proyecto de ficción que cuenta con fuerte arraigo en la cruda realidad de ese país centroamericano. Su reflexión acerca de los graves niveles de pobreza y la abundante pero extraña y a veces contraproducente estrategia de cooperación internacional, busca sintetizarse en un singular triángulo amoroso. La presencia mexicana fue especialmente numerosa esta año, ya que a los dos tutores se sumaron los tres realizadores: Yoame Escamilla, con Relatos de fuga, tres historias de alejamiento respaldadas por muy sólidos antecedentes de filmación; Michel Lipkes, Fricción, un film de tremenda y subjetiva violencia urbana, y Elisa Miller con Toda la noche ladra el perro, encuentros y desencuentros, pero sobre todo desencuentros en un recorrido por calles y autopistas del Distrito Federal de México, una ciudad que parece inducir no sólo a la pérdida del prójimo sino también a complejizar la propia identidad. Dos países con escasa tradición cinematográfica como Paraguay y Perú, razón que nos estimula para incentivar el trabajo de sus realizadores, estuvieron representados por Mauricio Rial Banti y Gonzalo Ladines, respectivamente. El primero, con Tren Paraguay, presentó una historia vinculada por la estructura de las estaciones abandonadas del ferrocarril paraguayo como escenario del recuerdo amoroso de sus personajes, y el peruano Ladines ofreció La vida prestada, un proyecto de ficción que narra el viaje de un niño, víctima de la displicencia de sus padres, con una vecina que compensa dramáticamente su incapacidad de engendrar. El taller presta especial asistencia para mejorar el modo en que se presenta el proyecto, como ejercicio que puede facilitar la presentación ante un eventual productor. Para la presentación final, que el grupo decidió denominar como “el zapatazo” en reemplazo del anglófono término “pitch”, se invitó al realizador y productor Juan Villegas, quien hizo la devolución final. Américo Castilla Participantes
|
Lita Stantic y Julia Burat
María Novaro y Niles Atallah
Dirección postal |